sábado, 28 de julio de 2012

Lluvia

Llueve. La humedad del ambiente me lleva hacia la ventana. Ese olor tan especial me hace desear salir fuera. Llueve, pero no intensamente.

Me decido. Me quito los zapatos y me aventuro fuera de la casa para dejar que la lluvia me moje. Río feliz al notar las gotas sobre mi cara.

Giro con los brazos abiertos, y en uno de mis vueltas te veo en el quicio de la puerta. Sonriendo como solo tú sabes hacerlo. Provocando  las sensaciones que solo tú sabes provocarme.

No te gusta la lluvia tanto como a mi. No te gustan las tormentas como a mi. Pero a pesar de eso, sales, te mojas y ríes también antes de abrazarme.

Y me besas mientras la lluvia nos moja a los dos.

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